jueves, 1 de enero de 2026

 


Cumpleaños Infantiles: La Fiesta del Siglo y el Apocalipsis del Bolsillo

¡Qué tiempos aquellos! Los que ya peinamos canas (o los que directamente ya no tienen nada que peinar) recordamos con nostalgia dónde celebrábamos nuestros cumpleaños. En mi época, el evento del año ocurría en el salón de casa o en la cocina de la abuela. El menú era de alta cocina: un plato de patatas fritas (de las que cortaban el paladar), una Fanta de naranja que te dejaba la lengua como la  suela  del  zapato  y la visita estelar de tus primos y algún vecino que pasaba por allí. Eso, amigos, era la gloria.

Pero hoy, en la era de mis nietos, ¡la cosa se ha ido de madre! Ahora no se celebran cumpleaños, se organizan Festivales a  lo   Grande, para menores de 10 años.

El Calendario del Caos

Para empezar, las matemáticas no salen. Si en cada clase hay 25 niños, y sumas primos, vecinos y compromisos, ¡nos faltan fines de semana en el año! Estamos a un paso de organizar turnos dobles con pulserita VIP, como si esto fuera una discoteca de Ibiza a las cuatro de la mañana.

Y luego está el "Vía Crucis" del centro comercial. Todos los sábados peregrinando en busca del regalo perfecto. Los más astutos (o los que ya están al borde de la quiebra) optamos por el bazar oriental de confianza, donde compramos un "detallito" que cuesta lo mismo que un café y que, con suerte, durará entero hasta que el niño llegue al coche.

Crónica de una Boda... ¡Digo! De un Cumpleaños

El otro día me tocó ejercer de "abuelo sufridor" y acompañar a mi nieto a la fiesta de un compañero. Amigos, cuando llegué, busqué la alfombra roja. ¡Aquello no era un salón, era una caseta de feria profesional en pleno recinto ferial!

El despliegue técnico me dejó temblando:

  • Orquesta en directo: Supongo que para que el cumpleañero, entre sorbo y sorbo de zumo, se marcara un pasodoble o un solo de batería.
  • Parque de atracciones privado: Camas elásticas, toboganes kilométricos y malabaristas que hacían que el Circo del Sol pareciera una función de colegio.
  • El Oasis del Adulto: Una barra de licores con su barman y todo. Porque claro, ver a 30 niños gritando en un castillo hinchable solo se aguanta con un Gin Tonic en la mano.
  • Zona de "Relax": Sofás de cuero para que los padres socializaran, comentaran el IBEX 35 y fingieran que no estaban contando las horas para volver a casa.

El Listón en la Estratosfera

De camino a casa, mientras mi nieto dormía la "mona" de azúcar, yo solo podía pensar: ¿Qué será lo próximo? A este ritmo, la puesta de largo de los 18 años va a ser en la Estación Espacial Internacional y para la boda vamos a tener que alquilar la Vía Láctea entera (con catering de Marte incluido).

Al ver el parking lleno de coches de alta gama, me pregunté si el cumpleañero era el hijo de un jeque o si los padres acababan de firmar una hipoteca a 40 años para pagar los globos de helio.

En fin, son los nuevos tiempos. Mucho aparentar, mucha competición fiestera y mucha tarjeta de crédito echando humo. Yo, qué queréis que os diga... me sigo quedando con la Fanta de naranja y el sándwich de Nocilla. ¡Eso sí que era vivir al límite!

 Guía de Supervivencia para Abuelos: Cómo sobrevivir a un "Cumple-Evento" y no morir en el intento

Si te han encasquetado la misión de llevar al nieto al evento del siglo, no entres en pánico. Sigue estos pasos estratégicos:

1. El Reconocimiento del Terreno (La Operación Búsqueda)

Nada más entrar, ignora los castillos hinchables y las máquinas de burbujas. Tu objetivo es uno solo: Localizar la "Zona de Seguridad" (la barra de los adultos). * Consejo: Si ves que solo hay zumitos de piña, empieza a fingir un ataque de tos para que alguien te ofrezca "algo más fuerte" por prescripción médica.

2. El Camuflaje Social

Te encontrarás con otros padres y abuelos que parecen sacados de una revista de moda.

  • La Táctica: Si alguien te pregunta a qué te dedicas o qué opinas de la educación Montessori, responde con una frase ambigua como: "Yo soy de la escuela del bocadillo de mortadela y el cachete a tiempo, y fíjate qué bien he salido". Eso suele terminar la conversación rápido y te deja libre para volver a por los canapés.

3. El Equipo de Emergencia (Kit de Supervivencia)

En tu bolsillo o bolso no pueden faltar:

  • Tapones para los oídos: Para cuando la orquesta decida tocar "Baby Shark" en versión heavy metal.
  • Un cargador de móvil: Porque vas a hacer tantas fotos de compromiso que la batería se agotará antes de que saquen la tarta.
  • Gafas de sol: Fundamentales para echar una cabezadita discreta mientras el animador disfrazado de dinosaurio intenta que todos bailen la Conga.

4. La Gestión del Regalo

Si el regalo que llevas es del "chino" y ves que el cumpleañero está abriendo un iPhone o un poni de verdad, aplica la técnica de la distracción.

  • Suelta el paquete en la montaña de regalos, mézclalo bien en el fondo y asegúrate de que la tarjeta de "Felicidades" se caiga "accidentalmente". Si nadie sabe que es tuyo, no hay pruebas del delito.

5. La Retirada Estratégica

En cuanto veas que el primer niño empieza a llorar por el exceso de azúcar o que el castillo hinchable empieza a desinflarse, es tu señal.

  • Agarra al nieto (asegúrate de que sea el tuyo, que con tanto disfraz es fácil confundirse), di que "la abuela ha hecho cena" y huye hacia el parking antes de que alguien sugiera abrir el karaoke.

Nota para el abuelo: Recuerda que cada minuto que pases allí es un punto extra para el cielo. Si sobrevives a tres de estos seguidos, tienes derecho a elegir el destino de las próximas vacaciones familiares (y que no haya niños cerca, por favor)

.Pepe  Aguilar

 

¿Luces, triangulos o  el  pirulo V16  ? El  Kit de  supervivecia 2026

¡Preparaos, amigos! La fiesta ya está montada y el banderazo de salida es este 1 de enero. Agarraos los bolsillos (si es que os queda algo dentro), que vienen curvas de las que marean solo de mirar la cuenta corriente.

Un viaje por la "iluminada" historia vial

¿Os acordáis de aquellos tiempos maravillosos? Si tenías una avería o te quedabas tirado, ponías las luces de posición y todo el mundo entendía que estabas ahí, más quieto que una estatua de sal. Pero claro, como todo tiene que cambiar "para mejor" (según los que mandan desde su despacho con chófer), aparecieron los famosos triángulos fluorescentes. Un invento de un señor muy listo que nos obligaba a jugarnos el físico caminando por el arcén como si estuviéramos desfilando en una pasarela de "Misión Imposible".

Y así hemos llegado a diciembre de 2025. Pero ojo, que ahora los "expertos" han decidido que lo moderno es volver al pasado. Nos venden la señal V-16 como la revolución del siglo, ¡cuando es lo que llevaban los coches en las pelis de Al Capone! Solo falta que nos den un sombrero de ala ancha y una metralleta de juguete con el kit de seguridad.

El drama del "Pirulo" vs. El Sol (y el precio de joyerí­a)

El otro día, un bombero en la tele soltó la verdad universal: "¡No tiréis los triángulos!". Y tiene más razón que un santo. Porque vamos a ver, señores ingenieros de la NASA: ¿quién narices ve una lucecita parpadeante bajo un sol de justicia a las tres de la tarde? ¡Nadie! Con un sol deslumbrante, la V-16 tiene menos visibilidad que un político en campaña después de las elecciones.

Y hablemos del precio, porque esa es otra. Antes, por cuatro duros tenías tus triángulos que duraban más que una tortuga. Ahora, la dichosa lucecita con "conectividad" cuesta como si llevara dentro un diamante de Tiffany. ¡Que es un trozo de plástico con una pila, por Dios!

¿Techo de aluminio? ¡Saca el pegamento!

Y aquí viene lo mejor: los coches modernos. Ahora resulta que los hacen de aluminio, fibra o materiales espaciales para que pesen poco. ¿Cómo piensan que vamos a pegar el imán de la V-16 en un techo que no atrae ni las ganas de trabajar?

  • ¿Llevamos un bote de Pegamento Imedio o cinta americana en la guantera?
  • ¿O saco el brazo por la ventanilla aguantando el "pirulo" como si estuviera ofreciendo una bandeja de canapés hasta que llegue la grúa?

El negocio del siglo: Geolocalizados y multados

Entre las ZBE (Zonas de Bajas Emisiones, o mejor dicho: "Zonas de Bajas Existencias en tu cuenta") y la V-16, nos están preparando un año de infarto. Y no te pierdas la letra pequeña: yo compré una V-16 homologada hace un tiempo, pero ¡sorpresa!, resulta que no tenía geolocalización. Me la tuve que comer con patatas. Ahora tiene que llevar un chip para que la DGT sepa hasta si te has parado a echar un cigarro o a buscar espárragos.

Lo han explicado con menos interés que el que se le pone a una bolsa de pipas vacía, pero está claro quién se va a forrar con el inventito de marras. Y como te pillen sin la lucecita de marras conectada al satélite de Elon Musk, la multa te va a brillar más que la propia baliza.

En resumen: Mi consejo es que, si os quedáis tirados, encendáis todo lo que tengáis a mano: las luces, la baliza, los triángulos, una bengala de náufrago... y sobre todo poneos a rezar. Porque entre lo que cuesta el invento y lo que te puede caer de multa, casi sale más barato dejarle las llaves puestas al coche y volver a casa en patinete.

¡Feliz y "geolocalizado" 2026 a todos!

Pepe Aguilar