Cumpleaños
Infantiles: La Fiesta del Siglo y el Apocalipsis del Bolsillo
¡Qué tiempos aquellos!
Los que ya peinamos canas (o los que directamente ya no tienen nada que peinar)
recordamos con nostalgia dónde celebrábamos nuestros cumpleaños. En mi época,
el evento del año ocurría en el salón de casa o en la cocina de la abuela. El
menú era de alta cocina: un plato de patatas fritas (de las que cortaban el
paladar), una Fanta de naranja que te dejaba la lengua como la suela
del zapato y la visita estelar de tus primos y algún
vecino que pasaba por allí. Eso, amigos, era la gloria.
Pero hoy, en la era de
mis nietos, ¡la cosa se ha ido de madre! Ahora no se celebran cumpleaños, se
organizan Festivales a lo Grande, para menores de 10 años.
El Calendario
del Caos
Para empezar, las
matemáticas no salen. Si en cada clase hay 25 niños, y sumas primos, vecinos y
compromisos, ¡nos faltan fines de semana en el año! Estamos a un paso de
organizar turnos dobles con pulserita VIP, como si esto fuera una
discoteca de Ibiza a las cuatro de la mañana.
Y luego está el
"Vía Crucis" del centro comercial. Todos los sábados peregrinando en
busca del regalo perfecto. Los más astutos (o los que ya están al borde de la
quiebra) optamos por el bazar oriental de confianza, donde compramos un
"detallito" que cuesta lo mismo que un café y que, con suerte, durará
entero hasta que el niño llegue al coche.
Crónica de una
Boda... ¡Digo! De un Cumpleaños
El otro día me tocó
ejercer de "abuelo sufridor" y acompañar a mi nieto a la fiesta de un
compañero. Amigos, cuando llegué, busqué la alfombra roja. ¡Aquello no era un
salón, era una caseta de feria profesional en pleno recinto ferial!
El despliegue técnico
me dejó temblando:
- Orquesta en directo: Supongo que para que el cumpleañero, entre sorbo y sorbo de zumo, se
marcara un pasodoble o un solo de batería.
- Parque de atracciones privado: Camas elásticas, toboganes kilométricos y malabaristas que hacían que
el Circo del Sol pareciera una función de colegio.
- El Oasis del Adulto: Una barra de licores con su barman y todo. Porque claro, ver a 30
niños gritando en un castillo hinchable solo se aguanta con un Gin Tonic
en la mano.
- Zona de "Relax": Sofás de cuero para que los padres socializaran, comentaran el IBEX
35 y fingieran que no estaban contando las horas para volver a casa.
El Listón en
la Estratosfera
De camino a casa,
mientras mi nieto dormía la "mona" de azúcar, yo solo podía pensar: ¿Qué
será lo próximo? A este ritmo, la puesta de largo de los 18 años va a ser
en la Estación Espacial Internacional y para la boda vamos a tener que alquilar
la Vía Láctea entera (con catering de Marte incluido).
Al ver el parking
lleno de coches de alta gama, me pregunté si el cumpleañero era el hijo de un
jeque o si los padres acababan de firmar una hipoteca a 40 años para
pagar los globos de helio.
En fin, son los nuevos
tiempos. Mucho aparentar, mucha competición fiestera y mucha tarjeta de crédito
echando humo. Yo, qué queréis que os diga... me sigo quedando con la Fanta de
naranja y el sándwich de Nocilla. ¡Eso sí que era vivir al límite!
Guía de Supervivencia
para Abuelos: Cómo sobrevivir a un "Cumple-Evento" y no morir en el
intento
Si te han encasquetado
la misión de llevar al nieto al evento del siglo, no entres en pánico. Sigue
estos pasos estratégicos:
1. El
Reconocimiento del Terreno (La Operación Búsqueda)
Nada más entrar,
ignora los castillos hinchables y las máquinas de burbujas. Tu objetivo es uno
solo: Localizar la "Zona de Seguridad" (la barra de los adultos).
* Consejo: Si ves que solo hay zumitos de piña, empieza a fingir un
ataque de tos para que alguien te ofrezca "algo más fuerte" por
prescripción médica.
2. El
Camuflaje Social
Te encontrarás con
otros padres y abuelos que parecen sacados de una revista de moda.
- La Táctica: Si
alguien te pregunta a qué te dedicas o qué opinas de la educación
Montessori, responde con una frase ambigua como: "Yo soy de la
escuela del bocadillo de mortadela y el cachete a tiempo, y fíjate qué
bien he salido". Eso suele terminar la conversación rápido y te
deja libre para volver a por los canapés.
3. El Equipo
de Emergencia (Kit de Supervivencia)
En tu bolsillo o bolso
no pueden faltar:
- Tapones para los oídos: Para cuando la orquesta decida tocar "Baby Shark" en
versión heavy metal.
- Un cargador de móvil: Porque vas a hacer tantas fotos de compromiso que la batería se
agotará antes de que saquen la tarta.
- Gafas de sol:
Fundamentales para echar una cabezadita discreta mientras el animador
disfrazado de dinosaurio intenta que todos bailen la Conga.
4. La Gestión
del Regalo
Si el regalo que
llevas es del "chino" y ves que el cumpleañero está abriendo un
iPhone o un poni de verdad, aplica la técnica de la distracción.
- Suelta el paquete en la montaña de regalos, mézclalo bien en el fondo
y asegúrate de que la tarjeta de "Felicidades" se caiga
"accidentalmente". Si nadie sabe que es tuyo, no hay pruebas del
delito.
5. La Retirada
Estratégica
En cuanto veas que el
primer niño empieza a llorar por el exceso de azúcar o que el castillo
hinchable empieza a desinflarse, es tu señal.
- Agarra al nieto (asegúrate de que sea el tuyo, que con tanto disfraz
es fácil confundirse), di que "la abuela ha hecho cena" y huye
hacia el parking antes de que alguien sugiera abrir el karaoke.
Nota para el abuelo: Recuerda que cada minuto que pases allí es un punto extra para el cielo. Si sobrevives a tres de estos seguidos, tienes derecho a elegir el destino de las próximas vacaciones familiares (y que no haya niños cerca, por favor)
.Pepe Aguilar
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